El presidente Luis Abinader informó que el Gobierno dominicano reforzó la frontera sur con dos batallones adicionales, equipos pesados y artillería, en respuesta a la crisis internacional generada por la desaparición y presunto secuestro de cuatro militares salvadoreños en Haití, atribuido a pandillas armadas.
Abinader explicó que estas medidas buscan garantizar la seguridad del territorio dominicano ante cualquier eventualidad relacionada con la violencia de las bandas haitianas. "Hemos sobrerreforzado la frontera sur y estamos para asegurar que la República Dominicana esté segura, que es mi responsabilidad", afirmó.
El mandatario anunció que sostendrá una reunión con los ministerios de Defensa y de Relaciones Exteriores para evaluar la situación en Haití y determinar si las operaciones contra las organizaciones criminales tienen repercusiones para el país. También señaló que mantiene contacto permanente con el Grupo de Supresión de Pandillas y con el presidente salvadoreño Nayib Bukele.
El despliegue adicional incluye dos batallones más a los cerca de 11,000 hombres ya presentes en la frontera, junto con equipos pesados y de artillería. No se ofrecieron detalles sobre la ubicación exacta ni operaciones específicas, por tratarse de información reservada.
Contexto del secuestro en Haití
El incidente que motivó esta reacción comenzó el 18 de octubre, cuando cuatro técnicos aeronáuticos de la Fuerza Aérea de El Salvador, integrantes de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), desaparecieron tras una emboscada en Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe.
Los militares regresaban a su campamento en un vehículo blindado cuando fueron atacados con disparos y explosivos. El vehículo se incendió y los cuatro hombres salieron, pero luego se perdió contacto con ellos. El presidente Bukele afirmó que las pandillas los mantenían secuestrados y anunció una operación para rescatarlos, advirtiendo una respuesta contundente si no eran liberados sanos y salvos.
La búsqueda ha contado con apoyo internacional y de las autoridades haitianas, en medio de enfrentamientos con grupos armados. Recientemente, se entregaron restos humanos a las autoridades salvadoreñas, pero Bukele rechazó que correspondieran a los cuatro militares desaparecidos, señalando que contenían identificaciones y uniformes que no pertenecían a sus hombres.
Este caso representa uno de los episodios más delicados desde que la fuerza internacional inició sus operaciones contra las pandillas en Haití, misión respaldada por las Naciones Unidas para apoyar a la Policía haitiana en el combate a organizaciones criminales que controlan amplias zonas del país.




